EDITORIAL PRENSA ASTURIANA Director: Isidoro Nicieza

SOCIEDAD
La ESO arrincona la Música

La ley de Calidad en la Educación recorta de forma radical la Música, dejándola recluida a un único curso académico.

Asamblea de profesores de Música el pasado mes de diciembre.
Oviedo, Cosme MARINA

No corren buenos tiempos para la Música en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Tras unos años de bonanza, la nueva ley orgánica de Calidad de la Enseñanza (LOCE) supone un retroceso de décadas y relega la Música como obligatoria sólo a un año, frente a los dos que hasta ahora se recogía para todos los alumnos.

Este proceso es seguido con gran preocupación por los profesores de Música, que creen que se trata de un «paso atrás grave» para la asignatura de Música porque vuelve a «los mínimos del anterior decreto, eliminando la Música de primero de ESO y quedando únicamente como obligatoria en segundo. En tercero de Secundaria también desaparece de uno de los tramos», señalan. El problema de fondo, según el profesor y compositor Ramón Prada, es que «aún se asocia la música a una pérdida de tiempo».

De todas formas, no todo está perdido en Asturias, porque las comunidades autónomas tienen margen de maniobra; la ley general habla de mínimos y cada autonomía tiene capacidad para realizar cambios. De hecho, en regiones como Castilla-La Mancha hay voluntad de respetar la situación actual manteniendo el estatus de la música y de la plástica, también con una problemática similar. Según Prada, solucionar este asunto es una cuestión de «voluntad». «Tal y como está el panorama musical en la actualidad, a medio plazo podemos llegar a un futuro desolador. Se acabará perdiendo, en este sentido, la labor educadora que ahora se realiza desde los centros educativos. Y esto puede ser un primer paso para otros retrocesos que se pueden ir materializando posteriormente», señala.

La pérdida de peso de la Música dentro del plan de estudios de ESO, lleva a que, en opinión de otro de los profesores afectados, Guillermo González, los jóvenes tengan menos claves en un mundo en el que el manejo de los diferentes lenguajes es un elemento básico: «El único que es universal, el de la música, acaba en la práctica quedando al margen del sistema educativo, en una situación marginal, sin apenas opciones de desarrollar un plan más coherente de estudios. Además, la enseñanza musical es multidisciplinar, desarrolla la capacidad de abstracción del alumno y también ayuda a tener criterios sólidos frente a la música de consumo». Con respecto a la formación musical, Prada también tiene muy claro que desde una buena educación musical se puede formar «al público de los próximos años de las salas de concierto, futuros melómanos, con la formación y el criterio adecuados para poder disfrutar, desde el conocimiento, de un concierto». La idea genérica es que la música tenga el valor que merece en el sistema educativo «sin perjudicar a otras materias», afirman los profesores implicados en este problema.

La Asociación de Profesores y Estudiantes de Música de Asturias (APEMA), que ha realizado diversas propuestas a la Consejería de Educación con el fin de solucionar esta carencia en el Principado, pretende que desde «una concepción educativa de la LOGSE que defiende una educación integral a partir de las distintas áreas de conocimiento, gran parte de las capacidades desarrolladas en el área de música no pueden ser alcanzadas desde otras». La lucha por el mantenimiento de la educación musical durante dos años en la ESO se ha convertido ya en una batalla cultural de relieve.